ENTREVISTAMOS A VIOLETA NICOLÁS

Mosaico Violeta Nicolás

JUGANDO A BUSCAR LA IDENTIDAD EN “LAPSUS VIOLETA”

Podríamos decir que los comienzos tienen ese filtro fotográfico enigmático, con mucha noche y algo de niebla que surge de alguna esquina, pero también está el filtro de alegría por crear cosas nuevas, que no hacías, eso nos pasa a nosotros, que con la entrevista a la poeta y artista Violeta Nicolás inauguramos la sección de entrevistas de Bambú y Naranja y que esperamos no sea la última.

No podíamos haber empezado mejor, Violeta Nicolás encaja a la perfección en el espíritu de Bambú y Naranja con su forma de ser fresca, rompedora, experimental, pero que guarda también un aire de romanticismo y de nostalgia. La entrevistamos con motivo de su nuevo libro, “Lapsus Violeta”, editado por Tigres de papel, que lo presentó en “sociedad” el pasado 30 de octubre en la Casa del Lector, en Madrid.

No nos vamos a extender demasiado porque lo mejor es que leáis la entrevista, que por momentos se convierte en diálogo, donde podréis conocer quién es Violeta Nicolás y qué nos aporta con su libro “Lapsus Violeta”, porque este es un libro que aporta, que va a quedar en ti durante mucho tiempo.

PREGUNTA. El día de la presentación de tu libro “lapsus violeta”, Julia Barella te criticó que empezaras cada verso con mayúscula, que eso no le gustaba porque los versos debían de tener dónde apoyarse, que al final lo que conseguía era una lectura entrecortada. Y tú respondiste que ello corresponde a cómo entiendes tú la poesía, ¿nos puedes decir cómo entiendes tú la poesía?

RESPUESTA. Esta forma entrecortada de acercarnos a los versos tiene que ver con la propia respiración, con el ritmo que va marcando nuestra respiración. Yo creo que la poesía o la lírica en general, siempre responde a cierta sensación, digamos que se va más a los extremos, en ese sentido creo que se adapta muy bien a esta forma entrecortada que decía Julia Barella, responde también a un ánimo de experimentación. Lo de empezar los versos con mayúscula se hacía también antes, es rescatar algo clásico, me gusta a nivel estético y formal porque digamos que le da el mismo valor a cada verso al empezar con mayúscula y le da una unidad, a mí me gusta ver esa unidad dentro del verso. Es una manera en la que tú puedes descontextualizar cada verso, una manera de ordenarlos y desordenarlos. PREGUNTA. Aprovecho para hacerte una pregunta que tenía preparada para más adelante. Mientras leía tu libro a mí me daba la sensación de que estabas como comenzando siempre de nuevo, el poema tiene unidad, pero cada verso es como que estás reproduciéndote una y otra vez. RESPUESTA. Es esa idea. Cuando yo comencé a escribir, yo notaba que era muy fragmentaria, también muy intuitiva, igual escribo tres versos, eso una mañana, luego por la noche escribo otros tres versos, esta manera de escribir era sobre todo al principio, ahora ya no es exactamente así, pero bueno, era más fragmentaria, entonces eso quizás lo he interiorizado y lo expreso con esta forma de escritura. También decir que me fijé en Luis Cernuda, y tiene para mí cierto aire de romanticismo el recuperar esa forma de expresión.

PREGUNTA. Veo que en tus poemas los títulos son una parte muy importante, sin ellos se quedarían cojos, no se comprenderían del todo y crean mucha expectativa, a mí me gustan mucho, ¿nos puedes decir cómo los construyes? ¿Por qué es para ti tan importante un título? ¿El título es como un verso más? Yo creo que muchas veces da la clave del poema.

RESPUESTA. Yo normalmente los títulos los hago después, una vez que he corregido el poema, le he dado vueltas y ya lo doy por hecho es cuando pienso en qué título le pongo. Al principio no le daba importancia al título, pero pronto me di cuenta de que sí que la tiene, para mí en la vida misma hay mucha inquietud y misterio y también en la poesía que a mí me interesa y que yo escribo, así muchas veces el poema podría ser una especie de acertijo y el título es una pista que integra todo el poema, también para crear una especie de juego con el lector. Los títulos entonces a veces son pistas más directas o indirectas, pero siempre sugieren algo y suele estar muy relacionado con los sentidos, con un sabor, un color, un sonido…

PREGUNTA. En la presentación del libro leíste unos cuantos poemas y nos hiciste una performance, en la que acompañabas tus lecturas con diferentes mudras y una cinta violeta atada en la muñeca. Cuando creas poesía, ¿lo haces pensando en escenificarla o para que la lea tranquilamente la gente en su intimidad?

RESPUESTA. Solo una pequeña puntualización, la cinta violeta de la que has hablado lleva un trozo de carnepulsera Lapsus violeta seca que forma una espiral, que tiene que ver con otros proyectos que desarrollo, ya que no separo la poesía de mis otros proyectos artísticos, lo utilizo como una estrategia creativa para poder integrar mis facetas y no volverme loca. Sobre lo que me preguntabas, decirte que el libro va por su parte y la performance puede ir por otra, aunque para el lector se pueda unir. Pero creo que lo suyo es que cada uno lo lea en su casa cuando quiera, no pretendo que hagan performance los lectores. La pulsera tiene que ver con un proyecto para el festival SOS 4.8 de Murcia, que se llama “Semanario Sanguíneo”, donde elaboro el proceso de secado de la carne, pero en mi escritura también hablo mucho del cuerpo, de lo físico, de los fluidos y es algo que me interesa como metáfora comestible, yo en la performance me podría haber comido la pulsera. El caso es que van independientes, pero a mí me gusta en algunas lecturas hacer performance porque para mí enriquece la experiencia del público y la mía. Por ejemplo en los poemas que leí en la presentación del libro hice unos gestos que se llaman “mudras” y que son yoga para manos, que tiene que ver con la circulación sanguínea y los mudras se consideran terapéuticos, esto me interesa mucho porque tiene que ver con el lenguaje corporal y no verbal que llevamos desarrollando desde antes de que pudiéramos hablar, me parece algo muy intuitivo que tenemos en nuestra propia herencia sin saberlo quizás, sin darnos cuenta. También está relacionado con cierta espiritualidad, porque muchos mudras están muy relacionados con la iconografía cristiana, o gestos más cotidianos como el saludo, que es un mudra. Tengo un proyecto como artista sobre estos mudras de cómo llegan a Occidente, cómo los hemos asimilado en la vida cotidiana. Hacer esos mudras en ese momento me ayudó a conectar con el público.

PREGUNTA. El título de tu libro “Lapsus Violeta”, que contiene tu nombre, el prólogo, en el que hablan tus tres abuelas sobre ti, las de sangre y la literaria, el poema “Cuando parezco anónima” y otros; con estos elementos dejas continuamente plasmada tu identidad como mujer, te estás construyendo a ti misma y a la vez a la sociedad y no te camuflas, dices bien alto que eres mujer. Sabrás que el pasado sábado (7N) se hizo “la marcha mundial en Madrid contra las violencias machistas”. ¿Crees que la poesía puede ayudar a frenar esta lacra? ¿Cómo?

RESPUESTA. La situación está bastante crítica, y creo que podría ayudar a mejorar la situación si la gente en primer lugar leyera poesía, o que la gente en general leyera. Quizá uno de los primeros medios para eso sería el tema pedagógico de la educación y hacer ver que el libro puede ser un amigo tuyo y puede influir mucho en tu desarrollo personal.

La poesía puede contribuir a ayudar, pero teniendo cuidado de qué poesía se lee, porque hay poesía que perpetúa roles y no sale de los lugares comunes, por eso yo procuro salirme de los lugares comunes, ir más allá. PREGUNTA. Yo veo que no intentas utilizar un género neutro, sino que es como, soy mujer y escribo esto, sin tener más prejuicios. RESPUESTA. Sí, yo muchas veces he pensado que no quiero caer en que sea lectura para mujeres, por otro lado, esto que escribo es lo que me apetece hacer, entonces, ¿porque no voy a poder poner en el prólogo a mis abuelas…? y en algunos momentos me puede salir un género neutro, pero sobre todo soy yo, porque además yo trabajo mucho el tema de la identidad, de lo que sea la identidad, si eso existe, cómo nos construimos a nosotros mismos. A mí me interesa mucho también la autoficción, que es la mezcla entre autobiografía y ficción. El tema de mis abuelas en el prólogo me apetecía mucho por varios motivos, en un principio por sentido del humor, cada vez estoy trabajando más en esa línea, porque yo soy una persona que tengo mucho sentido del humor, sobre todo un humor absurdo, y como muchas veces el prólogo no lo lee nadie y es para ensalzar al autor, entonces me dije, mis abuelas son las mejores, y además también me interesaba porque seguramente que contarían alguna historia suya y es una manera de ver la diferencia generacional y todo lo que han pasado las mujeres y el camino que queda por recorrer, pero es bueno tener a nuestras abuelas como un referente, no como un modelo, yo también soy muy crítica con mis abuelas. Y mi abuela literaria, Dionisia, me une una amistad muy bonita con ella y me ha ayudado mucho a reflexionar sobre qué es la poesía para mí, a crecer y le tengo mucho cariño.

PREGUNTA. Ahora quiero leerte una frase de María Zambrano, de su libro “Algunos lugares de la poesía” y que me digas qué piensas acerca de ella y si estás de acuerdo: <<He tenido el proyecto de buscar los lugares decisivos del pensamiento filosófico, encontrando que la mayor parte de ellos eran revelaciones poéticas. Y al encontrar y consumirme en los lugares decisivos de la poesía me encontraba con la filosofía>>.

RESPUESTA. Bueno, María Zambrano es una gran mujer. El tema de la filosofía está bien que me lo preguntes porque a mí me interesa mucho. P. Y yo creo que hay mucho en tu poesía. Sí, podría decirse que mi poesía es filosófica. Mi hermano mayor es filósofo y he tenido acceso a muchos libros sobre filosofía, siempre me ha parecido muy interesante, comparto con él la idea del pensamiento sentido, porque tú puedes tener ideas, ya sea una ética o moral, pero que sean sentidas, que sean interiorizadas y tengan relación con el sentimiento que es quizá de lo que habla María Zambrano aquí, en ese sentido creo que hay mucha relación entre la filosofía y la poesía. De todas formas a mí siempre me preocupa esa línea que separa la idea o el pensamiento conceptual o abstracto con la poesía, yo no me quiero ir mucho a las alturas y yo estoy mucho en lo cotidiano, creo que en las pequeñas cosas hay grandes debates filosóficos, depende de que lo sepas encontrar, lo sepas ver, y me gusta fijarme mucho en los detalles y filosofar, sobre todo con el tema de la identidad. P. Sí, tú el tema de la identidad, que es un concepto abstracto, intentas hacerlo plástico en la poesía. Sí bueno, porque lo vivo así, aún mantengo esa cosa de los adolescentes, esa inquietud de tu propia personalidad, de tu propio carácter, de cómo te ven los demás, cómo te ves tú, siempre hay cierto conflicto ahí, e inquietud. Los adolescentes se cuestionan las grandes preguntas de la vida, quién soy y qué voy a hacer con mi vida. Yo también creo mucho en los proyectos vitales, y aunque creo mucho en el sinsentido y absurdo de la vida, dentro de ese sinsentido hay que buscar tu sentido personal o tus motivaciones, tus grandes pasiones para poder agarrarte al día a día y hacértelo más agradable.

PREGUNTA. Para ir terminando, me gustaría que nos definieras en las palabras que necesites tu libro. (Aquí surgió un diálogo muy fluido que queda reflejado tal cual, las frases entre medias en negrita son de quien escribe este artículo).

RESPUESTA. Yo creo que mi libro es una apuesta reflexiva y sentida sobre la identidad, sobre mi propia identidad, que se puede extrapolar a todos los demás, también tiene que ver con el absurdo, hay ironía, –y hay misterio-, sí, también hay cierta inquietud, quizá la palabra misterio a mí me queda grande, –yo noto que vas dejando pistas que no desvelas y que ahí queda, y piensas, qué habrá querido decir-, sí, a mí me gusta dejarlo en el aire porque además creo que muy pocas cosas en la vida se pueden dar por sentado, creo que estamos rodeados de esa inquietud. –Por ejemplo en el poema “La casa sin terminar”, empiezas “Al abrir la puerta hay luz”, estás como dibujando un escenario que parece que van a venir los fantasmas, y no en sentido peyorativo-, sí, yo tengo mucho respeto al tema de los fenómenos paranormales, oye, en nuestra vida cotidiana hay cosas que no sabemos explicar, y si tuviéramos una explicación igual sería muy aburrido, una explicación muy científica racional, me gusta mucho contraponer hechos físicos, “pseudocientíficos” con cosas que no les encontramos un sentido. –Yo creo que las palabras claves para definir tu libro serían Identidad…- sí, el absurdo, los sinsentidos y luego dejar siempre, lo que decíamos, sugerir, sin dejar por cerrado nada y contraponerlo con el mundo físico, el de la experiencia sensorial, sensible.

PREGUNTA. Me gustaría que me dijeras ahora qué personas, movimientos culturales, sociales, películas… crees que influyen más en tu manera de hacer poesía.

RESPUESTA. Me alegro que me hagas la pregunta de esta manera, porque cuando me hacen este tipo de pregunta, de ¿qué poeta te ha influenciado…? Me pongo como en guardia, porque no me gusta tener mucha pose de poeta. Por ejemplo empecé a leer a García Lorca, porque era un poco los libros que tenían mis padres, eran clásicos de la literatura española, junto a Machado, Miguel Hernández; me gustó mucho también cuando empecé a leer a Alejandra Pizarnik, ahí algo me movió, porque también era una escritura muy fragmentaria y también ligado a ella está el tema de la respiración entrecortada, de lo que hablábamos antes, puede ser también otro referente. Ahora en concreto leo mucho porque hago reseñas para “El Ciervo”, y me he leído “Wendy” de Marta Asunción Alonso, que es una poeta genial, y que va un poco en mi línea, ella también habla mucho de la familia, que es algo que a mí me interesa mucho por ser algo cotidiano, habla del tema rural, de la naturaleza que está muy presente en mi escritura también por mis orígenes. Elena Medel también es un referente, que me escribió el prólogo de mi anterior libro “Flow”, ella habla también sobre la identidad, tiene algunos poemas sobre su abuela. ¿Y exterior a la literatura? En breve voy a hacer una reseña sobre un ensayo que trata sobre el gozo, de un autor que también escribe sobre temas de arte, yo he leído mucho ensayo, en ellos hay mucha filosofía, mucha estética, también se habla mucho sobre la experiencia, el tema también conceptual, pero yo creo que eso está también en mi poesía por mi bagaje. Lo que leo, intento hacerlo mío, apropiarme de algo, que una parte de ese libro se quede en mí, que yo le dé vueltas y al final lo lleve a mi terreno cotidiano. Normalmente el tema del arte procura trascender, pero esa trascendencia no puede venir sin eso cotidiano. Busco la trascendencia de lo cotidiano y me gusta mucho fijarme en los detalles. Mi lírica es coger un detalle, lo que en general se le da menos importancia, yo me fijo en eso y digo esto significa, o es sugerente. La poesía me interesa cuando forma parte de mi conciencia y que me surge en cualquier momento y me digo, esto es un verso y de ahí va surgiendo más. Muchas veces hacemos las cosas por imitación, por mimetismo y me da rabia porque hay gente que vale mucho, y a veces por inseguridad o miedo van a lo fácil e imitan formas de ser y esto está muy relacionado con el tema de las modas.

También veo películas que me llenan y que tienen un trasfondo filosófico porque me las recomienda mi hermano, por ejemplo hay una muy interesante que creo se llama “Her”, va sobre la relación con la tecnología, un hombre que se enamora de una voz, que está en un aparato tecnológico y digamos que es una identidad que otros muchos comparten. Son películas que te hacen pensar sobre tus afectos, cómo los construyes y lo importante o no de la palabra, sentirte solo, también me interesa ese tema de la soledad que relaciono con la identidad. También veo series como The Big Bang Theory o Modern Family, me gustan mucho los personajes, cómo están construidos y cómo repiten también esquemas, que eso nos pasa mucho a nosotros y cómo esas repeticiones pueden ser divertidas, porque la vida puede ser muy divertida, según cómo la veas. También me gusta mucho el humor de los hermanos Marx, en la adolescencia vi mucho cine de Buster Keaton, me gusta mucho el cine mudo, con él volvemos a lo del lenguaje corporal, me interesa mucho el tema del cine, el tema de cómo nos comunicamos, sí, porque en la poesía también hay mucho silencio y hay muchas expresiones a través de los gestos.

PREGUNTA. Pasamos ya a la última pregunta, ¿Cuál es el poema que más te gusta de “Lapsus Violeta”? ¿Por qué?

RESPUESTA. Es difícil para cualquier autor ser objetivo con su escritura, pues el que más te guste leer, yo por ejemplo en los recitales no me gusta hacérselo pasar mal a la gente, y entonces si hay algún poema melancólico, no lo leo, porque hay mucha variedad de sensibilidades. Me gusta por ejemplo mucho el de, “Cuando parezco anónima”, otro poema que me gusta y que es triste y humor absurdo a la vez, es el que habla de mimetismo, “El baile de zombies”, que al final termina con las lágrimas de Swarowski y me gusta leerlo porque creo que hace cierta gracia, por la manera en que lo entono, ya que hago unos silencios, es importante en la poesía saber detectarlos y plasmarlos.

Nos queremos quedar con esta última frase, “los silencios en la poesía hay que saber detectarlos y plasmarlos”, silencios que se completan con palabras, gestos, olores… con los que Violeta Nicolás construye, bucea, araña en la identidad, la suya, la nuestra. Lo incorpóreo lo hace corpóreo.

Os dejamos con la lectura de su poema “Cuando parezco anónima”, de su libro “Lapsus Violeta”, publicado por Tigres de papel.

Solo nos queda dar las gracias a Violeta Nicolás por haber respondido a nuestras preguntas.

Si queréis saber más sobre ella y todos sus proyectos, que son muchos, visitad su página donde os lo cuenta: Violeta Nicolás

Artículo de Miriam Villares.

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